Perdonar

Perdonar

Deseamos castigar a otras personas por lo que nos han hecho. Sin embargo somos nosotros quienes “pasamos la película” una y otra vez en nuestra mente. Para liberar y dejar atrás el pasado es preciso estar dispuestos a perdonar, aún cuando no sepamos como hacerlo. Perdonar significa renunciar a nuestros sentimientos dolorosos y dejar que lo que los provocó se marche. No perdonar a una persona no le causa el menor daño a ella, pero a nosotros nos provoca estragos.

El pasado no tiene poder sobre mí. Debemos dejar en paz el pasado y perdonar a todos. El pasado ya no se puede cambiar, pero si podemos cambiar nuestra manera de pensar en él. Es una tontería que nos castiguemos en el presente porque alguien nos hizo sufrir en un remoto pasado. ¿Acaso revolvemos la basura de anoche para encontrar la comida de hoy?

Puedes decirle a esa persona mentalmente “Te perdono por no ser como yo quería que fueras, te perdono y te dejo en libertad”.

Perdonar es para mí, más fácil de lo que pensaba, perdonar hace que me sienta libre y sin cargas. Cuanto más me libero del resentimiento, más amor tengo para expresar.

Si elegimos vivir en el pasado y recordar continuamente todas las situaciones y circunstancias negativas que hemos experimentado, entonces nos estancaremos. Si tomamos la decisión consciente de no ser víctimas del pasado y de emprender la tarea de crearnos una vida nueva, contaremos con el apoyo de este poder interior y empezaremos a tener experiencias nuevas y más felices.

Nada nos ata más que el rencor y el odio. El perdón es la clave de nuestra libertad. Recordar el sufrimiento es la mayor de las esclavitudes. Nos engañamos diciendo que hay cosas que no se pueden perdonar ni olvidar. Es sólo una excusa para seguir aferrados a las personas que nos han herido, una forma de no dejarles marchar y de seguir anclados en el pasado. Eso nos priva de libertad, apaga nuestra alegría y nos mata lentamente. No permitas que nadie te robe la vida. No es al otro a quien has de perdonar, sino tú el que te has de liberar. El que te ha ofendido quería tener poder sobre ti y si no le perdonas le estás dando lo que buscaba.

Fuente: Louise Hay