Resumen del libro: “Curación emocional”, de David Servan-Schreiber

En este libro, David Servan-Schreiber (1961-2011) nos invita a descubrir la medicina de las emociones, sin medicamentos ni psicoterapias interminables. Algunos capítulos no los he resumido, porque están enfocados a profesionales. Si te gusta el resumen y quieres comprar el libro, puedes hacerlo aquí.

Para poner en práctica la inteligencia emocional podemos:

Identificar el estado interior tal como es: por ejemplo, sabiendo que lo que sentimos es ansiedad y no hambre si ya hemos comido bien.

Conocer su desarrollo: si no comes, la ansiedad desaparecerá a lo largo de 10 minutos.

Razonar sobre ello: si como, me sentiré sin ansiedad momentáneamente, pero al minuto me sentiré culpable por haber comido de más y a la larga me crea un problema de sobrepeso.

Manejar la situación de manera adecuada: meditar, echarme una siesta si estoy cansada, beber agua si bebo poca (ya que puede confundirse con hambre).

  1. Vivir la coherencia cardíaca:

El autor nos propone hacer este ejercicio:

Dirige la atención hacia ti mismo, abstráete del mundo exterior y acepta apartar toda preocupación durante unos minutos. La mejor manera de lograrlo es comenzar realizando dos respiraciones lentas y  profundas. Para maximizar la coherencia cardíaca es necesario que, al cabo de unos segundos de esa estabilización, se lleve la atención al corazón, e imaginar que se respira a través del corazón, con naturalidad, lenta y profundamente y se visualiza cada inspiración y espiración atravesando el corazón. Imagine que la inspiración le proporciona el oxígeno que necesita y la espiración le permite deshacerse de los residuos que ya no necesita.Conecta la sensación de calor o de expansión que se desarrolla en el pecho, y acompáñala con el pensamiento y la respiración.
El simple hecho de evocar una emoción positiva cambia la frecuencia cardíaca, que repercute en el cerebro emocional aportándole estabilidad.


2. La integración neuroemocional mediante movimientos oculares (EMDR):

En este capítulo describe un tratamiento que nos puede hacer un profesional de la salud mental.

Los movimientos oculares comparables a los que se producen espontáneamente durante el sueño tienen como objeto ayudar al sistema natural de curación del cerebro, ya que acelera la curación tras un traumatismo psicológico.

Todo sucede como si los movimientos oculares facilitasen un rápido acceso a todos los canales de asociación conectados a un recuerdo traumático determinado por el tratamiento. A medida que se activan dichos canales, pueden conectarse a los sistemas cognitivos, que a su vez, contienen la información anclada en el presente. Gracias a esta conexión, la perspectiva del adulto, que hoy no está sometido a los peligros del pasado, acaba por hacer pie en el cerebro emocional. Entonces puede sustituirse la impresión neurológica del miedo o de la desesperación. Y cuando se la reemplaza acaba siendo eliminada por completo.


3. La energía de la luz: regular el reloj biológico:

La luz tiene influencia directa, incluso control, sobre varias funciones esenciales del cerebro emocional.

Desde que los primeros rayos de luz atraviesan nuestros párpados cerrados, por muy suave que ésta sea, el hipotálamo recibe el mensaje de que es hora de organizar la transición fuera del sueño. El despertar se realiza de manera natural y delicada, sin interrumpir un sueño que habrá comprendido que debe concluir por sí mismo.

La exposición a luz viva por la mañana permite estabilizar los ciclos menstruales, reducir el apetito de los feculentos y calmar los excesos alimenticios de que son víctimas algunas personas durante el invierno, mejora la calidad del sueño, así como las reacciones a los antidepresivos.


4. El control del Qi: la acupuntura manipula directamente el cerebro emocional:

En este capítulo nos dice que según un estudio de Harvard las agujas de acupuntura son capaces de bloquear las regiones del cerebro emocional responsables de la experimentación del dolor y la ansiedad. La acupuntura estimula la secreción de endorfinas, favorece la coherencia del ritmo cardíaco y permite reequilibrar el sistema.

Su importancia para el bienestar emocional, la salud, el retraso del envejecimiento y la prevención de los muerte súbita ha sido documentada en revistas reputadas.


5. La revolución de los Omega-3: cómo alimentar el cerebro emocional:

El cerebro está formado, en dos terceras partes, por ácidos grasos. Una alimentación baja en Omega-3 hace más proclives a las personas a sufrir depresión.

El Omega-3 podemos obtenerlo del pescado y el marisco, las mejores fuentes son la caballa, las anchoas enteras, las sardinas y los arenques, el atún, el abadejo y la trucha.

También se encuentra en las semillas y el aceite de lino, las nueces y las hortalizas verdes como las espinacas, las algas marinas y la espirulina.

*Nota: (Hay que tener en cuenta que el Omega-3 presente en el pescado, es bueno para el corazón, la vista y el cerebro, y el Omega-3 vegetal es bueno para el pelo y las uñas, son diferentes tipos de Omega-3).


6. Prozac o Adidas:

Todos conocemos los beneficios de hacer deporte, en este capítulo nos enumera unos cuantos y nos dice además que la secreción de endorfinas inducida por el ejercicio físico  hace que las personas obtengan más placer de las cosas pequeñas de la vida, como si les resultase más fácil estar satisfechos.

Lo importante es que el ejercicio sea regular, la cantidad mínima que tiene un efecto sobre el cerebro emocional son 20 minutos de ejercicio, 3 veces a la semana.


7. El amor es una necesidad biológica:

En este capítulo habla de que las personas necesitamos amar y sentirnos amados, no se refiere solo a tener una pareja, ese amor puede ser con los hijos, amigos e incluso las mascotas.

Las personas que se sentían amadas y amaban, tenían menos depresión y enfermedades que otras personas que se sentían “desatendidas”.


8. La comunicación emocional:

Aquí habla del apocalipsis de la comunicación, según Gottman:
El primer jinete es la crítica: criticar al otro en lugar de presentarle simplemente una queja. En lugar de decirle “eres un desastre”, podemos presentarle esta queja: “Con todas tus cosas desordenadas en la cocina no puedo tomarme el café por la mañana. Necesito un poco de orden alrededor para sentirme bien ¿podrías recogerlo por la noche antes de acostarte?”.


El segundo jinete es el menosprecio, a través de insultos o del uso de sarcasmos.


El tercer y cuarto jinetes son el contraataque y la retirada total. Cuando se es atacado el cerebro emocional ofrece dos soluciones: lucha o huida. Tras semanas o meses de críticas, de ataques y contraataques, uno de los protagonistas acaba por abandonar el campo de batalla. Cuando el otro busca el contacto, quiere hablar, el primero se enfada, se mira los pies, o se oculta detrás del periódico, a la espera de que todo pase.


El primer principio de la comunicación no violenta es sustituir todo juicio o crítica por una observación objetiva. En lugar de decir “Este informe no es bueno”, podemos decir: “En este informe hay tres ideas que me parece que no acaban de comunicar nuestro mensaje”.


El segundo principio es evitar todo juicio respecto del otro para concentrarse totalmente en lo que se siente. Si digo “eres tan egoísta como siempre”, el otro no puede más que contestar. Si por el contrario digo “Cuando haces eso me siento frustrado”, hablo de mis sentimientos. Al hablar de mí, no critico a mi interlocutor.


Seis puntos claves para una comunicación no violenta:

  1. ORIGEN: primero hay que asegurarse de que uno se dirige bien a la persona que es el origen del problema y que cuenta con los medios para resolverlo.
  2. LUGAR Y MOMENTO: siempre hay que intentar que la discusión se lleve a cabo en un lugar protegido y privado, y en el momento propicio.
  3. APROXIMACIÓN AMISTOSA: hay que intentar que el interlocutor esté cómodo.
  4. COMPORTAMIENTO OBJETIVO: debemos limitarnos a una descripción de lo sucedido y nada más, si la menor alusión a un juicio moral.
  5. EMOCIÓN: la descripción de los hechos debe ir inmediatamente seguida de la emoción que se ha sentido.
  6. ESPERANZA FRUSTRADA: menciona una esperanza frustrada, o la necesidad que se siente y que no ha sido satisfecha.

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