Resumen del libro: Focus. Serie Inteligencia Emocional. Harvard

CAPÍTULO 1: EL LÍDER ENFOCADO
Los modos de atención se agrupan en 3 grupos:

  1. Enfocarse en sí mismo: los líderes que prestan atención a su voz interior son capaces de aprovechar más recursos para tomar mejores decisiones. Los mejores vendedores valoraban su intuición. Cuando sufrieron pérdidas, procesaron su ansiedad, se volvieron más cautos y asumieron menos riesgos. Los peores vendedores solían ignorar su ansiedad y seguían adelante con sus instintos.

Ejercicio para fortalecer tu atención: cuando tu mente se disperse, detecta que está divagando y llévala de vuelta al objeto de enfoque.

La meditación aumenta la concentración y la tranquilidad y facilita la recuperación tras episodios de estrés y tensión.

Hablar de objetivos e ilusiones en positivo es necesario para prosperar.

La forma en la que nos enfocamos es la clave para mostrar nuestra fuerza de voluntad. Cuando se opone el autocontrol a la autosatisfacción, entran en juego la capacidad de desviar la atención del objeto deseado, la resistencia a las distracciones y la capacidad de concentrarse en las metas futuras e imaginarse la satisfacción que produce lograrlas.


2. Enfocarse en los demás: tener empatía para entender el punto de vista de otra persona, experimentar sus sentimientos y percibir lo que una persona necesita de ti.


3. Enfocarse en el mundo: debemos preparar nuestra mente reuniendo una amplia, variada y pertinente cantidad de información. Luego podemos alternar entre concentrarnos intencionadamente en un problema o dejar que nuestra mente se disperse libremente.

Los líderes enfocados pueden gestionar todos los registros que requieran de su atención: están en contacto con sus sentimientos, controlan sus impulsos, son conscientes de la imagen que proyectan, entienden lo que los demás necesitan de ellos y pueden deshacerse de las distracciones o dejar que su mente vague libremente y sin prejuicios.


CAPÍTULO 2: VENCE EL ESTRÉS Y LAS DISTRACCIONES CON TU INTELIGENCIA EMOCIONAL

Usa la inteligencia emocional  para gestionar tu estrés. 

  • Conoce laa causas de su existencia. Escribe cada aspecto de tu trabajo o de tu vida que te provoque ansiedad. Divídelos en los que puedes cambiar y en lo que no está en tu mano modificarlo. Para estos últimos, necesitarás encontrar una nueva actitud con la que enfrentarte a ellos.
  • Si entiendes cómo se dispersa tu concentración, puedes aprender a mejorar tu enfoque.
  • ¿Cómo te sientes cuando no puedes enfocarte?

Una vez seas consciente de esto, puedes usar las siguientes estrategias para tomar las decisiones correctas y mantenerte enfocado.

  • Inicia una desintoxicación digital: bloquea o limita periódicamente tu acceso al mundo digital.
  • Dale un descanso a tu cerebro: la falta de sueño deteriora la capacidad para evaluar con precisión una situación, y las habilidades de planificar y actuar correctamente.
  • Practica mindfulness: practicarlo disminuye nuestra tendencia sacar conclusiones precipitadas y a tener reacciones instintivas que podamos lamentar más adelante.
  • Presta atención  a los sentimientos y necesidades de los demás, haz algo significativo para alguien a quien quieres.

CAPÍTULO 3: PARA MEJORAR TU ENFOQUE, DESCUBRE CÓMO LO PIERDES

La mejor manera de lidiar con las distracciones es aceptarlas, lo que significa ser consciente de ellas. Una vez que las detectas, puedes volver a tu mente.

El mero hecho de advertir la distracción fortalecerá gradualmente tu capacidad de mantenerte enfocado.


CAPÍTULO 4: QUÉ HACER CUANDO TE DISTRAES EN EL TRABAJO

  • Reduce las interrupciones
  • Clasifica y analiza los sentimientos que experimentas, reconoce que están ahí pero no te dejes arrastrar por ellos.
  • Cuando estás distraído, haz una pausa para analizar la situación y ser consciente de que algo te perturba, luego cambia el foco de atención. Puedes enfocarte en tu respiración.
  • Si sabes cuáles son tus distracciones, establece unas normas de conducta adecuadas. Por ejemplo, establece unos límites para entrar en las redes sociales.
  • Elige con quien te relacionas, si vienen a darte conversación y estás concentrado, puedes decir “¿podemos hablar más tarde? Acabo este informe y me tomo un descanso”.
  • Pacta un horario con tus compañeros en el que se prohíban las distracciones
  • Cuida tu salud: si estás cansado eres más propenso a sentirte agobiado
  • Piensa en cómo quieres actuar como líder y compañero y deja que esa imagen guíe tu comportamiento.

A Principio de semana plantea cuales son los proyectos de mayor prioridad. A diario pregúntate que tarea es indispensable terminar.

Programa horarios para leer y responder mensajes, siempre después de haber concluido las tareas más importantes.

Organiza el trabajo en cliclos de 2 horas de máxima concentración y sin distracciones.

Escribe las tareas prioritarias para el día siguiente antes de salir de la oficina.


CAPÍTULO 5: CÓMO PONERSE A TRABAJAR CUANDO NO TE APETECE

Imagina el estrés, culpa y frustración que te quitarás de encima si hicieras las cosas que no te apetecen hacer pero que deberías.

Encontrar la estrategia adecuada depende de la razón que te lleva a procrastinar:

  • Tienes miedo a cometer errores: reflexiona sobre las consecuencias de no hacer nada en absoluto.
  • No te apetece hacerlo: ignora tus sentimientos, no es necesario que te guste para hacerlo. La inspiración es para aficionados, el resto llega y se pone a trabajar.
  • Es difícil, aburrido o desagradable: utiliza la fórmula “si ….. entonces”. Programa exactamente por anticipado lo que vas a hacer, anula cualquier duda que pueda surgir cuando te dispongas a hacerlo. Ej.: Si mi jefe no me dice que me aumenta el sueldo, entonces le preguntaré yo cuando acabe la reunión.

CAPÍTULO 6: CONSEJOS DE PRODUCTIVIDAD PARA PERSONAS QUE ODIAN LOS CONSEJOS DE PRODUCTIVIDAD

Presta atención a lo que experimentas mientras trabajas, y usa lo que observes para crear tus propias estrategias.

Examina varias veces al día cómo funciona tu proceso de trabajo y haz los ajustes que consideres para mejorar la calidad de la experiencia laboral. Si te quedas atascado en los detalles, empieza por una tarea que te permita avanzar. Si por ejemplo quieres escribir un artículo, haz un pequeño esquema y luego ya lo irás desarrollando.

CAPÍTULO 7: CINCO MANERAS DE ENFOCAR TU ENERGÍA DURANTE UNA CRISIS DE TRABAJO

  • Lo primero es aceptar la situación y observar en que estado emocional te encuentras (presionado, culpable, preocupado…), esto puede reducir la reacción de lucha o huida del sistema límbico y, en su lugar, activar la corteza prefrontal, que es responsable del funcionamiento ejecutivo.
  • Pregúntate:

¿Qué tareas son prioritarias en este momento?

¿Qué puedo hacer para recuperar mi energía?: acostarme temprano, comer sano, hacer deporte…

¿A qué compromisos deberé renunciar?

  • Comunícate con tus compañeros y amigos: renegocia los plazos de entrega, organiza tu trabajo de forma estricta, pide ayuda o apoyo.

CAPÍTULO 8: EL PROBLEMA DE LA GESTIÓN DEL TIEMPO EN TU EQUIPO QUIZÁS SEA UN PROBLEMA DE ENFOQUE

Muchos líderes permiten e incluso promueven las siguientes situaciones:

  • Muchas oficinas presentan una cultura en la que todas las comunicaciones ostentan el mismo supuesto grado de urgencia y deben responderse de forma inmediata. Como los trabajadores no saben si los mensajes son de clientes o de cualquier otra persona, deben atender todos los mensajes de forma constante, comprobando uno por uno. Para solventar este problema, enfoca los problemas de los clientes hacia el personal específico del servicio de atención al cliente y concede más tiempo ininterrumpido a los empleados mejor cualificados para que se enfoquen en sus responsabilidades.
  • No dan instrucciones claras sobre el canal de comunicación apropiado en cada situación: el correo electrónico no está diseñado para la comunicación de información sensible o urgente, que debería intercambiarse en persona.

Utiliza una línea en tu firma de correo electrónico que indique a tus clientes cómo contactar contigo si el asunto es urgente.

  • Asignan a los mismos trabajadores para que reciban y resuelvan los problemas de los clientes: no serán capaces de centrar la atención en resolver los problemas si no disponen de tiempo para hacerlo. La solución es darle el tiempo necesario para que resuelvan los problemas que surjan y para que pueda realizar otras tareas importantes o nombrar a una persona para que clasifique los mensajes y los asigne.
  • La supervisión de los mecanismos internos sigue siendo un trabajo (departamento de informática o supervisión de sistemas) algunos trabajadores no pueden desconectar completamente por si ocurre un fallo. Supervisar el trabajo para detectar emergencias sigue siendo un trabajo. Para solucionar ese problema, todos los departamentos de tu organización deben contar con una copia de seguridad de garantías.

CAPÍTULO 9: CÓMO PRACTICAR MINDFULNESS DURANTE TU JORNADA LABORAL

Puedes entrenar a tu cerebro para que mejore su capacidad de enfoque si incorporas a tu rutina de trabajo diaria los ejercicios de mindfulness.

Cuando te despiertes, quédate 2 minutos en tu cama observando simplemente tu respiración.

Cuando llegues a la oficina, reserva 10 minutos en tu despacho o en el interior de tu coche, cierra los ojos, relájate y centra tu atención en la respiración. Para favorecer tu enfoque, puedes enumerar cada exhalación.

Antes de una reunión, tómate 2 minutos para relajarte y enfocarte.

Después de comer, programa un temporizador para que suene cada hora y dedica un minuto (4 respiraciones profundas) a la práctica del mindfulness. Estos descansos te ayudarán a evitar que recurras al piloto automático.

Finalmente, cuando el día llegue a su fin y regreses a casa, practica de nuevo el mindfulness, durante al menos 10 minutos de tu viaje de regreso a casa, desconecta tu teléfono y relájate. Podrás volver a casa centrado en tu vida familiar.


CAPÍTULO 10: LOS LÍMITES DE TU CEREBRO PARA ENFOCARSE

Tanto el enfoque como el desenfoque son vitales. El cerebro funciona de forma óptima cuando oscila entre ambos.

El desenfoque activa los recuerdos y la información del pasado, se desplaza del pasado, al presente y al futuro y combina y formula nuevas ideas. Estimula la aparición de ideas creativas y mejorará tu capacidad  para prever los acontecimientos futuros. También incrementa tu capacidad para comprender los pensamientos de los demás.

Maneras de desenfocarse:

  • Soñar despierto de forma positiva y constructiva: puedes hacerlo mientras realizas una actividad que puedas hacer automáticamente.
  • Echarse una siesta: después de 10 minutos recuperas  la atención y la capacidad de estar alerta. Si te enfrentas a una tarea creativa necesitarás 90 minutos para revitalizar completamente el cerebro.
  • Pretende ser otra persona: en 2016 Denis Dumas y Kevin Dunbar descubrieron que la gente que intenta resolver un problema creativo obtiene más resultados si se comporta como un excéntrico poeta.